Centro de Investigación y Desarrollo - UNILA

Descubren el sistema planetario Trappist-1: siete exoplanetas similares a la Tierra


CDMX a 01 de marzo del 2017


Por siglos, la bóveda celeste ha sido objeto de imaginación e interés científico.

 

La búsqueda de respuestas a interrogantes sobre el origen de la Tierra y el sistema solar, o la posible existencia de vida en otros planetas, ha trazado derroteros culminados en mitos, dogmas religiosos, ciencia ficción y conocimientos científicos. En el siglo XVII, Galileo Galilei (con sus Discorsi e Dimostrazioni matematiche intorno à due nouve scienze attenenti alla Mecanica i Movimenti Locali, 1638), e Isaac Newton (en sus Philosophieae Naturalis Principia Mathematica, 1687), sentaron las bases para el desarrollo de la ciencia moderna que daría respuestas a algunas preguntas sobre nuestro planeta y el sistema solar.

A partir de esa época, el espacio sería observado y estudiado científicamente, convirtiéndose en objeto de “conquista” humana. Durante la Guerra Fría, ya en el siglo XX, la competencia entre Estados Unidos y la extinta Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas, así como la noción de finitud del mundo –en la época pensada por una posible guerra nuclear-, aceleraron la producción de conocimiento astronómico con el objetivo de descubrir nuevas opciones de espacio habitable para la vida humana.

Crédito de la imagen: NASA y el Jet Propulsion Laboratory (JPL) del California Institute of Technology (Caltech)Crédito de la imagen: NASA y el Jet Propulsion Laboratory (JPL) del California Institute of Technology (Caltech)

 Hasta esta semana, el descubrir planetas similares a la Tierra que pudieran albergar vida seguía siendo un tema más cercano a la ciencia ficción que a la astronomía. Pero el pasado 22 de febrero, la Administración Nacional de la Aeronáutica y del Espacio (NASA, por sus siglas en inglés), anunció el hallazgo de un sistema de siete planetas rocosos similares a la Tierra que giran alrededor de una estrella enana ultra-fría llamada Trappist-1. El sistema ha sido nombrado Trappist-1 y se encuentra a 39 años luz de la Tierra en la constelación de Acuario.  El descubrimiento fue realizado por un equipo de treinta científicos provenientes de diversos centros e institutos de diversas partes del mundo dedicados a las ciencias planetarias, bajo la dirección del Dr. Michaël Gillon del Space Sciences, Technologies and Astrophysics Research (STAR) Institute de la Université de Liège, Bélgica.

A través de un monitoreo fotométrico de la estrella Trappist-1 y del comportamiento gravitacional de los siete exoplanetas alrededor de ella, los científicos observaron que en conjunto forman un sistema planetario muy parecido a nuestro sistema solar. Incluso, afirman los autores del reporte publicado en la revista Nature, “los siete planetas tienen temperaturas suficientemente equilibradas para hacer posible la presencia de agua líquida en sus superficies” (Gillon et al., 2017: 456). La posibilidad de existencia de agua en estos planetas se incrementa en tres de ellos, según el reporte, pues orbitan alrededor de la estrella Trappist-1 (como la Tierra alrededor del Sol), en una franja donde las temperaturas son templadas. De comprobarse esta hipótesis, la posibilidad de vida fuera de la Tierra se convertiría en objeto de estudio de la ciencia astronómica.

Al igual que los estudios de Galileo y de Newton en su época, este descubrimiento podría inaugurar una nueva era en el desarrollo del pensamiento científico occidental, pues abre la posibilidad de reformular la idea de singularidad de la Tierra que dio sentido al pensamiento moderno.

 

Referencia de la nota:

Gillon, Michaël et al. (2017) “Seven temperate terrestrial planets around the nearby ultracool dwarf star TRAPPIST-1”, Nature, vol. 542: 456-460. (consultado 24 de febrero de 2017)

Disponible aquí

Dra. Aymara Flores Soriano

Docente Investigador Cuernavaca


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